El afectad comentó que sabe que está prohibido pedir limosna pero él lo hace por necesidad y que no sentía justo la manera en que el policía los trató por estar en la calle 60 Norte de Mérida
MÉRIDA.- Sentimientos de indignación provocó la forma en que un policía de la Secretaría de Seguridad Pública trató a un grupo de personas que comúnmente piden dinero en la calle 60 Norte de Mérida.
Te puede interesar: Lunes de accidentes en el kilómetro 31 del periférico
“A gritos, con insultos y groserías nos dijo que nos vayamos de aquí o nos iba a dar ‘bodega’. Esa no es la manera de hablar con la gente”, señaló Adiel Alejandro C. R.
El muchacho explicó que él y su familia viven en el sur de Mérida, todos los días se trasladan a la calle 60 Norte, a la altura de una plaza comercial y la colonia Cordemex, donde apoya a su cuñado, con discapacidad motriz, a pedir dinero, pues es la única manera en que pueden obtener recursos para sus medicamentos, pañales, alimentos, etcétera.
Sin embargo, este día un policía llegó en la unidad 6048 y con total prepotencia amenazó al joven y a René, su cuñado, de “levantarlos” si no dejaban de pedir limosna en esa esquina, pues daban un mal aspecto.
“A mí me acusó de drogadicto. Yo no tengo vicios. Yo trabajo en las noches de valet parking, a las seis salgo y a las 10 de la mañana traigo a mi cuñado“, señaló el joven.
Tiene necesidad
Explicó que sabe que la Ley de Tránsito de Yucatán prohíbe pedir limosna, vender productos o repartir propagada en la vía pública, pero señaló que ellos tienen una necesidad y es por eso que acuden a la esquina a pedir ayuda.
Adiel comentó que a pesar de que han tocado puertas para solicitar ayuda, nadie se las ha querido brindar, por lo que se ven en la necesidad de pedir limosna en la calle.
“Ni el gobierno ni nadie nos va a mantener. Él (René) necesita pañales, medicinas, no puede comer lo mismo que nosotros… por eso lo traemos aquí y no se nos hace justo que el policía venga y nos trate como nos trató“, señala.
Minutos más tarde llegó al lugar un comandante de la zona, quien se quedó platicando con Adiel y otros venteros a quienes el mismo policía trató con insultos, para poder encontrar una solución al conflicto.
Síguenos en Google News




