Oculta entre la densa vegetación de Seybaplaya, la antigua hacienda de Kisil resguarda una impresionante capilla colonial y una misteriosa historia que ha cautivado a los exploradores locales

Un sitio histórico oculto entre la vegetación

La hacienda Kisil, enclavada en la selva campechana, mantiene viva parte de su legado histórico. Pese al deterioro ocasionado por los años, su capilla colonial permanece como uno de los elementos más representativos del antiguo complejo.

Aunque gran parte de la hacienda ha sido cubierta por la vegetación, sus vestigios permiten imaginar la relevancia que tuvo durante la época en que las haciendas impulsaban el desarrollo económico de la región.

Ubicado en el municipio de Seybaplaya, este histórico rincón ha despertado el interés de investigadores y amantes de la aventura debido al asombroso estado de conservación de su principal joya arquitectónica: una hermosa capilla de la época colonial.

Quienes logran adentrarse en la zona aún pueden observar los pozos antiguos y una gran pila que todavía almacena agua, huellas de una época en la que el sitio prosperaba gracias a la agricultura y la ganadería.

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El misterio detrás del olvido

A pesar de figurar en los registros territoriales junto a otras conocidas haciendas como Haltunchén y Sihoplaya, el destino final de Kisil permanece envuelto en un profundo misterio.

La tradición local indica que la comunidad quedó prácticamente deshabitada tras una epidemia de cólera o viruela ocurrida en el siglo XIX, la cual causó múltiples fallecimientos. Entre las leyendas más conocidas también figura la supuesta presencia de fosas comunes cerca de la antigua capilla.

Un legado que resiste al paso del tiempo

Kisil formó parte del auge agrícola y ganadero que caracterizó a Campeche durante los siglos pasados. Sus edificaciones fueron testigos de una etapa de crecimiento económico vinculada a las actividades productivas que marcaron la historia del estado.

Actualmente, la naturaleza ha reclamado buena parte del terreno, pero aún es posible apreciar muros, corredores y, principalmente, la capilla colonial, considerada una de las estructuras mejor conservadas del antiguo complejo. Estos elementos convierten al sitio en un punto de interés para quienes disfrutan del turismo histórico y cultural.

Además de su valor arquitectónico, Kisil conserva un ambiente rodeado de naturaleza que le otorga un atractivo especial para visitantes interesados en la historia, la fotografía y la exploración de antiguas haciendas.

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