Mujer le perrea a la imagen de su esposo en su funeral y genera debate en redes sobre cómo se vive el duelo y el respeto a las tradiciones
INTERNACIONAL.- Una mujer le perrea a la imagen de su esposo en su funeral, un acto que impactó y dividió opiniones, se volvió viral hoy después de que se difundieron videos y fotografías en redes sociales. Durante la ceremonia, la viuda realizó un singular homenaje al ritmo de reggaetón, animando a los asistentes a participar del baile frente al féretro.
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Frente a decenas de personas, subió al ataúd y empezó a bailar reggaetón con una fotografía del difunto. El video, publicado inicialmente en Instagram y luego replicado en Facebook, provocó reacciones sorprendidas. Muchos aplaudieron su osadía, mientras otros consideraron que fue una falta de respeto al luto tradicional.
El hecho ocurrió en un velorio aún sin ubicación confirmada públicamente. Según los testimonios y la versión compartida en redes, la mujer buscaba convertir el sepelio en una celebración de la vida de su esposo, quien, aseguran, disfrutaba del reggaetón. “Bailó con su imagen como símbolo de amor eterno y alegría compartida”, comentan algunos asistentes. La grabación muestra cómo varios de los presentes se unieron al ritmo pegajoso, generando una atmósfera festiva, aunque no exenta de controversia.
El baile en un velorio no es algo común en nuestras tradiciones. En este caso, la mujer detonó un debate sobre el respeto al duelo y las expresiones personales en momentos de pérdida. Para unos, fue una forma valiente de honrarlo, recordando sus gustos y su espíritu fiestero. Para otros, fue una ruptura con el respeto debido en funerales, generando críticas en redes.
Los especialistas en duelo coinciden en que cada persona vive sus pérdidas de manera distinta. Mientras que los rituales tradicionales contemplan el llanto y la solemnidad, otras culturas incluyen cantos, música y bailes como formas de homenaje. En este caso, el acto tuvo una carga emocional significativa: la mujer unió el dolor con la alegría que ambos compartían, transformando la despedida en una experiencia colectiva, incluso celebratoria.




