La justicia de Río Negro responsabilizó penalmente a un anestesiólogo por la muerte de Valentín, un menor de cuatro años que sufrió daño cerebral irreversible durante un procedimiento quirúrgico
La muerte de Valentín, un niño de cuatro años que ingresó a un sanatorio de la ciudad de General Roca para someterse a una cirugía considerada de bajo riesgo, continúa generando conmoción en Argentina. El menor falleció días después del procedimiento, luego de sufrir una grave lesión cerebral atribuida a una falla en el suministro de oxígeno durante la intervención médica.
Te puede interesar: Niño es abandonado por su madre en el mercado solo porque se portaba mal
De acuerdo con la investigación judicial, el niño presentó un prolongado periodo sin monitoreo adecuado de signos vitales, lo que derivó en una falta de oxigenación cerebral y daño neurológico irreversible.
Tras el procedimiento, Valentín fue trasladado a terapia intensiva, donde permaneció varios días hasta que los médicos confirmaron el diagnóstico de muerte cerebral. Ante este panorama, la familia autorizó la desconexión del soporte vital.
Durante el juicio se acreditó que el anestesiólogo a cargo, identificado como Javier Atencio Krause, no cumplió con la vigilancia anestésica continua que exigen los protocolos médicos.
La fiscalía expuso que el profesional utilizó su teléfono celular durante la cirugía e incluso se ausentó momentáneamente del quirófano, lo que impidió detectar una obstrucción en el sistema de ventilación del menor.
Según los peritajes, el niño permaneció alrededor de diez minutos sin registros adecuados de oxigenación ni presión arterial, un lapso crítico para la función cerebral.
El juez del caso consideró que dichas omisiones constituyeron una conducta negligente y determinó la responsabilidad penal del médico por el delito de homicidio culposo.
En la audiencia de individualización de la pena, el Ministerio Público solicitó una condena de tres años de prisión condicional y una inhabilitación de diez años para ejercer la medicina, petición respaldada por los abogados de la familia. La defensa pidió una sanción menor y limitada al ámbito pediátrico.
El caso despertó un amplio debate sobre la seguridad en los procedimientos médicos y el cumplimiento estricto de los protocolos hospitalarios.
Para la familia de Valentín, el proceso judicial tuvo como principal objetivo esclarecer lo ocurrido y sentar un precedente sobre la responsabilidad profesional en el ámbito de la salud.
Síguenos en Google News




