Leona Vicario fue declarada Benemérita y Dulcísima Madre la Patria, uno de los títulos más importantes de la historia de México

MÉXICO.- Mis acciones y opiniones han sido siempre muy libres, nadie ha influido absolutamente en ellas, y en este punto he obrado siempre con total independencia, y sin atender a las opiniones que han tenido las personas que he estimado. Me persuade que así serán todas las mujeres” – escribió Leona Vicario hace casi más de 200 años. Debido a su inteligencia y pasión por la libertad, se convirtió en una de las mujeres más importantes de la historia de México. Y esta es su historia.

Leona Vicario: Culta, fuerte e independiente

María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, mejor conocida como Leona Vicario, nació el 10 de abril de 1789, en la Ciudad de México. Fue una periodista, intelectual, activista social (feminista) y heroína de la Independencia de México. Debido a la gran riqueza que logró hacer su familia, recibió una excelente educación, lo cual era inusual para las mujeres de su época. Tenía una gran pasión por las artes y la ciencia, lo que la llevó a estudiar Bellas Artes y Ciencias, logrando desarrollar un enorme sentido crítico frente a la sociedad y el mundo.

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Desde sus escasos 17 años, Leona comenzó a abrirse un camino en el mundo como una mujer independiente. Tras el fallecimiento de sus padres, en vez de irse a vivir a la casona de su padrino don Agustín Pomposo Fernández de San Salvador, decidió mudarse a una residencia en el actual Centro Histórico de la Ciudad de México (CDMX).

Leona Vicario escribió en diario como El Semanario Patriótico Americano, El Federalista y El Ilustrador Americano, donde los insurgentes apreciaron su trabajo y conectaron con sus ideales de liberación.

Entre la libertad y la tiranía: Una heroína de la patria

Cuando la guerra de la Independencia explotó, Leona contribuyó a la causar al arriesgar su vida por remitir información de lo que ocurría en la Capital. Además, otorgaba bienes materiales para comprar armas y comida para los insurgentes.

Tras contraer matrimonio con Andrés Quintana Roo, fue encarcelada por “Los Guadalupe”. Aunque fue amenazada a muerte, siempre se negó a abandonar la causa independistas. Mientras huía con su esposo, se unió a las tropas de José María Norelos y Pavón.

En 1817 fue nuevamente apresada, sólo que en esta ocasión con su hija recién nacida. Temiendo por la seguridad de su hija, fue obligada a renunciar a la causa y regresó a la capital, donde murió en 1842, a la edad de 53 años.

Hoy la recordamos como una de las precursoras del feminismo en México y una heroína.

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