Autoridades estadounidenses rescataron a dos menores que eran obligados a pelear y vivir en condiciones extremas de violencia dentro de un gallinero
INTERNACIONAL.- Un grave caso de abuso infantil ha causado conmoción en Potosí, Missouri, luego de que autoridades estadounidenses detuvieran a una pareja acusada de maltratar, torturar y mantener en cautiverio a dos menores de edad durante más de dos años, en un entorno marcado por la violencia extrema.
Los detenidos fueron identificados como Chantel Hayford y Jerry Menees, quienes, de acuerdo con las investigaciones, obligaban a los menores a pelear entre sí dentro de un gallinero, como parte de un evento que denominaban “Noches de pelea”. El caso fue revelado tras una investigación realizada por la Oficina del Sheriff del Condado de Washington, que permitió el rescate de los niños.
Según la información proporcionada por las autoridades a medios locales, los menores no solo se encontraban privados de su libertad, sino que eran sometidos a condiciones inhumanas, en un ambiente que simulaba dinámicas de pandilla. Incluso, una de las peleas forzadas se habría llevado a cabo durante el cumpleaños de uno de los niños, lo que incrementó la indignación pública.
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Las investigaciones revelaron que las víctimas también eran agredidas con pistolas de aire comprimido, amenazadas con armas de fuego, y forzadas a consumir alcohol y drogas. Además, presentaban cuadros severos de desnutrición, por lo que las autoridades calificaron el hallazgo como un rescate urgente.
Uno de los datos más alarmantes del caso es que, según la policía, los menores llegaron a esta situación luego de que sus padres los intercambiaran por un teléfono celular, quedando posteriormente bajo el control de Hayford y Menees, quienes los mantuvieron esclavizados en el gallinero.
La pareja fue detenida el pasado 13 de enero y actualmente enfrenta cargos graves, que podrían derivar en largas condenas de prisión. El caso ha generado un fuerte debate en Estados Unidos sobre la protección de la infancia, la violencia doméstica y la necesidad de reforzar los mecanismos de detección temprana de abusos.
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