El alcohol y volante vuelve a hacer de las suyas, un adolescente ebrio arrolla a una familia y no deja sobrevivientes, esto pasó
Uno de esos sucesos que no hace pensar si un menor deberá ser juzgado como adulto o ¿Cuál sería su castigo? Adolescente ebrio arrolla a una familia frente al IMSS, cuatro fallecieron.
Una escena de horror se vivió en las inmediaciones del Hospital General del IMSS número 200, en el municipio de Tecámac, Estado de México, cuando un adolescente de 16 años, identificado como Brayan, perdió el control de su vehículo y embistió a una multitud que se encontraba en la banqueta.
El saldo de la tragedia es devastador: cuatro integrantes de una misma familia fallecieron y seis personas más resultaron heridas, en un evento que ha reabierto el debate sobre la responsabilidad penal de los menores de edad bajo influencia del alcohol.
El impacto y el sacrificio familiar
La familia Rivera se encontraba afuera del hospital, ubicado en el poblado de San Pedro Pozohuacán, esperando noticias sobre un pariente internado.
Alrededor de la madrugada, un Volkswagen Jetta que circulaba a exceso de velocidad por la carretera México-Pachuca impactó primero contra un auto estacionado y luego se proyectó hacia la zona donde descansaban los familiares.
Testigos relatan que los adultos intentaron proteger a los niños de la familia, logrando salvar a los menores de edad, pero siendo ellos mismos víctimas del impacto.
María (57 años) y su hermano Miguel (55) quedaron bajo las ruedas, mientras que su sobrina Karen (36) y su esposo César murieron prensados por la estructura del coche.
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Médicos y enfermeros salieron de inmediato para auxiliar a los diez heridos, confirmando que cuatro ya no tenían signos vitales.
El conductor, quien también resultó lesionado, fue estabilizado y permanece bajo custodia policial dentro del mismo hospital.
Los peritajes confirmaron que Brayan manejaba en avanzado estado de ebriedad y acompañado de otros dos jóvenes en las mismas condiciones. Ante la magnitud de la tragedia —una familia prácticamente borrada por una imprudencia—, surge la pregunta que divide a la sociedad:
¿Debería este adolescente ser procesado como un adulto debido a la gravedad de sus actos y el estado de ebriedad?
Por ahora, la investigación continúa mientras la comunidad de Tecámac exige que la edad no sea una vía de escape para la justicia.
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