Lo que comenzó como un gran susto terminó en una curiosa convivencia. Una pareja en California recibe continuamente la visita de varios osos que disfrutan de su piscina
Lo que para muchas personas representaría un auténtico motivo de alarma, para una pareja en California se transformó en una rutina fascinante. Brian Gordon y Ricardo Martínez conviven de manera habitual con una familia de osos negros que ingresa a su propiedad para disfrutar de su piscina particular.
La vivienda se ubica en Monrovia, una localidad situada a las faldas de las montañas de San Gabriel. Al principio, la presencia de los gigantescos plantígrados generó temor e incertidumbre en los residentes.
Sin embargo, con el paso del tiempo aprendieron a establecer límites seguros y optaron por permitirles el acceso al patio, siempre y cuando no intenten entrar a la residencia ni hurguen en los contenedores de basura.
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Visitantes recurrentes en el patio
Entre los ejemplares más conocidos por los propietarios destacan hembras a las que bautizaron como Maddie, Punky y Nappy. Los animales acuden varias veces por semana, especialmente durante los días calurosos, para refrescarse en el agua, jugar con los accesorios flotantes e incluso tomar largas siestas sobre los escalones de la alberca.
La pareja documenta estas curiosas escenas y las comparte a través de sus redes sociales, donde rápidamente se han vuelto virales acumulando miles de reproducciones por la tranquilidad con la que los animales se desenvuelven.
Crecimiento urbano y fauna silvestre
Especialistas en vida silvestre señalan que este tipo de avistamientos es cada vez más frecuente en la región debido a la proximidad entre las zonas urbanizadas y el hábitat natural de la especie. Se estima que en el área habitan más de 1,600 osos negros, animales caracterizados por su inteligencia y capacidad de adaptación.
Las autoridades recuerdan a la población que, aunque los videos resulten simpáticos, se trata de ejemplares salvajes. Por ello, recomiendan mantener siempre una distancia prudente, asegurar los desperdicios alimenticios y evitar cualquier intento de interacción directa para garantizar la seguridad de todos.




