Mujer ventila una habitación para quitar el olor a humedad de la casa y evitar la aparición de moho

Entras a tu casa, abres un clóset o llegas a una habitación y aparece ese desagradable olor a encerrado y humedad. Puedes usar aromatizantes, limpiar el piso o abrir las ventanas, pero al poco tiempo vuelve.

¿Te ha pasado? Entonces el problema probablemente no sea solamente el olor.

Si quieres saber cómo quitar el olor a humedad de la casa, primero necesitas encontrar de dónde viene. Una fuga, una pared mojada, condensación, ropa húmeda, filtraciones o una habitación con poca ventilación pueden mantener el problema durante semanas.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) señala que la clave para controlar el crecimiento del moho es precisamente controlar la humedad.

Aquí te dejamos 7 trucos para quitar el olor a humedad y, sobre todo, evitar que regrese.

1. Encuentra de dónde viene la humedad

Antes de sacar el aromatizante, revisa la casa.

Busca manchas en paredes y techos, pintura levantada, goteras, fugas debajo del fregadero, tuberías húmedas, filtraciones alrededor de las ventanas o zonas donde se acumule condensación.

También revisa detrás de muebles grandes, dentro de clósets y en lugares que permanecen cerrados durante mucho tiempo.

Si existe una fuga, repararla debe ser el primer paso. De lo contrario podrás quitar temporalmente el olor, pero la humedad seguirá ahí.

La EPA recomienda corregir las fuentes de agua y las fugas para prevenir el crecimiento del moho.

2. Abre puertas y ventanas para que circule el aire

Una casa permanentemente cerrada puede retener humedad.

Cuando las condiciones exteriores lo permitan, abre puertas y ventanas para favorecer la circulación del aire. Pon especial atención en baños, cocina, habitaciones y clósets.

Después de bañarte también conviene encender el extractor o abrir una ventana para sacar el exceso de vapor.

Pero hay un detalle importante: si afuera el ambiente está muy húmedo, abrir las ventanas no necesariamente ayudará. En esas condiciones puede resultar más útil utilizar aire acondicionado o un deshumidificador.

3. Seca rápidamente cualquier zona mojada

¿Se metió agua por la lluvia? ¿Hubo una fuga? ¿Se mojó una alfombra?

No la dejes para después.

La EPA recomienda limpiar y secar los materiales y muebles húmedos en un plazo aproximado de 24 a 48 horas para reducir las posibilidades de que aparezca moho.

En temporadas lluviosas este punto resulta especialmente importante.

Si tienes este problema en casa, también puedes consultar en La i cómo quitar la humedad y el moho que dejan las lluvias.

4. Limpia las superficies donde apareció moho

Si además del olor encuentras pequeñas manchas de moho en una superficie dura, no basta con perfumar la habitación.

La EPA recomienda limpiar el moho de superficies duras con agua y detergente y después secarlas completamente. Algunos materiales absorbentes que ya presentan moho pueden necesitar ser reemplazados.

Si utilizas productos de limpieza, sigue las indicaciones del fabricante y mantén ventilado el espacio.

Y mucho ojo: nunca mezcles cloro con amoniaco ni con otros limpiadores. El CDC advierte que estas combinaciones pueden producir vapores tóxicos peligrosos.

5. Controla la humedad dentro de la casa

Aquí puede estar uno de los secretos para que el mal olor no vuelva.

La EPA aconseja mantener la humedad relativa interior por debajo del 60% y, de ser posible, entre 30% y 50%. El CDC recomienda mantenerla no mayor al 50% cuando sea posible.

Un pequeño medidor de humedad puede ayudarte a saber qué ocurre realmente dentro de una habitación.

Si los niveles permanecen elevados, un deshumidificador o el aire acondicionado pueden ayudar a retirar humedad del ambiente.

6. No guardes ropa ni telas húmedas

Toallas, zapatos, ropa, alfombras y otros textiles pueden guardar humedad y llevar ese característico olor hasta el clóset.

Antes de guardar cualquier prenda asegúrate de que esté completamente seca.

También evita amontonar ropa mojada durante demasiado tiempo y revisa periódicamente los rincones del armario, especialmente aquellos pegados a una pared que presente humedad.

El moho puede crecer sobre materiales como papel, madera, alfombras, telas y tapicería cuando existe suficiente humedad.

7. Separa los muebles de paredes húmedas y revisa los rincones

Ese enorme ropero pegado a la pared puede esconder el problema durante meses.

Mueve periódicamente muebles, camas, sillones y cajas para comprobar que detrás de ellos no haya manchas, condensación o superficies húmedas.

Permitir cierta circulación de aire también facilita que las zonas húmedas puedan secarse.

Presta especial atención a habitaciones poco utilizadas, clósets y paredes exteriores.

¿Por qué vuelve el olor a humedad aunque limpies?

Porque eliminar el aroma desagradable no necesariamente elimina su causa.

Si después de limpiar y ventilar el olor a humedad vuelve una y otra vez, revisa si existe una fuga, filtración, condensación o algún material que permanece mojado.

El CDC explica que si puedes ver u oler moho debes retirarlo y solucionar al mismo tiempo el problema de humedad que permite su crecimiento.

Por eso, los aromatizantes pueden hacer que una habitación huela mejor durante un rato, pero no sustituyen la reparación de una filtración, la limpieza del moho ni el control de la humedad.

¿Cuándo el problema necesita más atención?

Una pequeña zona superficial no es lo mismo que paredes enteras cubiertas de moho, materiales dañados por inundación o una filtración que continúa avanzando.

Si descubres daños extensos, humedad dentro de paredes o techos, materiales que no consiguen secarse o un problema que reaparece pese a las reparaciones, puede ser necesario buscar ayuda especializada.

También conviene tener especial precaución si en casa viven personas con asma, enfermedades respiratorias o sistemas inmunitarios debilitados. El CDC señala que la exposición al moho puede relacionarse con síntomas respiratorios y agravar el asma en algunas personas.

La regla más sencilla es esta: si quieres quitar el olor a humedad de la casa definitivamente, no tapes el olor; encuentra el agua, seca, limpia y evita que la humedad vuelva a acumularse.