Desde niño ligado al agua, Eduardo Cetina se convirtió en guardavidas y desde hace más de una década y media protege vidas en Playa Bonita con compromiso y fe.
En “Playa Bonita”, Eduardo Antonio Cetina Chablé se ha convertido en un símbolo de seguridad para los bañistas. Con 16 años de servicio formal como guardavidas y 19 años vinculado a este balneario, su presencia inspira confianza y tranquilidad a quienes disfrutan del mar.
La vocación de Eduardo no nació únicamente de su amor por el océano, sino de una experiencia personal que transformó por completo su vida. Cuando su hija tenía apenas cuatro años, sufrió un accidente que pudo haber terminado en tragedia: estuvo a punto de ahogarse.
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Afortunadamente, lograron salvarla, y ese momento dejó una huella imborrable en su mente. La intensidad de aquel miedo y la gratitud por haber podido proteger a su hija lo hicieron reflexionar sobre la importancia de la vida y la responsabilidad de cuidarla.

“Si Dios le dio una nueva oportunidad a mi hija, yo también puedo ayudar a salvar a alguien más”, comenta Eduardo, recordando cómo aquel episodio fue un punto de inflexión en su existencia. A partir de ese día, decidió dedicar su vida a proteger a otros, comprometiéndose a aprender técnicas de rescate, primeros auxilios y todo lo necesario para actuar frente a emergencias en el agua.
Su motivación no es solo profesional, sino profundamente personal; cada acción que realiza está impulsada por la experiencia de aquel día y por el deseo de evitar que otra familia pase por el miedo que él sintió. Así, la tragedia se convirtió en un motor para hacer el bien y salvar vidas, transformando su pasión en un propósito real y tangible.
A lo largo de los años, Eduardo se ha enfrentado a incontables desafíos en el mar: corrientes inesperadas, rescates urgentes y emergencias médicas en la playa. Frente a cada situación, su y tranquilidad nunca flaquea, porque sabe que cada día en el océano es una nueva oportunidad de servir. Con corazón, fe y dedicación, se mantiene firme en su propósito de ayudar, decidido a seguir mientras su cuerpo y espíritu se lo permitan.
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