Cuatro nuevos sacerdotes fueron ordenados mediante el rito de imposición de manos en Campeche, en una solemne ceremonia
CAMPECHE.- En una celebración llena de fe, esperanza y compromiso espiritual, se llevó a cabo la ordenación de cuatro sacerdotes por imposición de manos en Campeche, un acto significativo dentro de la Iglesia Católica. La ceremonia se realizó en la Catedral de Campeche, donde familiares, amigos y numerosos feligreses acompañaron a los nuevos presbíteros en este momento trascendental.
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Los nuevos sacerdotes ordenados fueron: Hernán Jesús Brito Dzul, de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús; José Eduardo Haaz Poot, originario de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción en Lerma; Fernando Sima Castillo, de la parroquia de la Inmaculada Concepción en Chiná; y Enrique Arriaga Salcido, oriundo de Jalisco pero formado en el Seminario Diocesano de San José en Campeche.

La ordenación fue realizada por Mons. José Francisco González González, quien además de ser Arzobispo electo de Tuxtla Gutiérrez, continúa ejerciendo como Administrador Apostólico de la Diócesis de Campeche. En su homilía, exhortó a los nuevos presbíteros a servir con humildad y cercanía al pueblo, en especial en un contexto donde la violencia ha empezado a romper la tranquilidad que antes caracterizaba a la región.
Mons. González lamentó el aumento de hechos violentos en Campeche, señalando que la inseguridad ha generado miedo entre la población. Asimismo, hizo un llamado a las autoridades para que atiendan el clamor del pueblo y trabajen por devolver la paz al estado.
Con la ordenación de estos nuevos sacerdotes por imposición de manos en Campeche, la diócesis refuerza su labor pastoral y fortalece su compromiso con la comunidad católica. Al finalizar la Misa, se llevó a cabo un convivio en el que los nuevos presbíteros agradecieron el apoyo recibido durante su formación y pidieron oraciones para el inicio de su misión sacerdotal.





